Imagen
* PERSONAJES CELEBRES
CAFÉ INTERNET SD
INDICE DE BARBOSA
MONOGRAFIA DE BARBOSA
MAPA DE BARBOSA
* ESCUDO Y BANDERA DE BARBOSA
* EL HIMNO A BARBOSA
* ESTACIÓN BARBOSA
* PERSONAJES CELEBRES
EL PAPA DE BARBOSA
* MITOS Y LEYENDAS
* EL HATILLO
CAMINOS PREHISPANICOS
* Los Nukak-Makú
* Capilla María Auxiliadora
* INSTITUCIÓN EDUCATIVA LUIS EDUARDO ARIAS REINEL
MUNICIPIOS AREA METROPOLITANA
NOTAS DE REFLEXIÓN
* ANIMADOS MUY
¿SABIA USTED?
DATOS INTERESANTES
EL PARQUE DIEGO ECHAVARRIA
MIS CHISTES
ANTIOQUIA
LUIS TEJADA CANO
MUNICIPIOS DE ANTIOQUIA A - Z
ESTAMPAS DE MI PUEBLO
PARQUE DE LAS AGUAS
HOSTERIA LOS LAGOS
* PARQUE SIMÓN BOLÍVAR
CHISPA Y BUEN HUMOR
CUENTOS
ACERTIJOS
PINTO Y JUEGO
* EL ALCALDE DE BARBOSA
* COLEGIO EL HATILLO
* TEMPLO PARROQUIAL SAN ANTONIO DE PADUA
* MUSICOS, CONJUNTOS Y GRUPOS MUSICALES
* EL DIABLO, CULTURA O TRADICIÓN
* A BARBOSA LE LLEGARON LAS PLAGAS
* HACIENDA HOTEL EL INDIO
* Colegio Presbítero Luis Eduardo Pérez Molina
* Liceo Manuel José Caicedo

CONSEJO MUNICIPAL DE LA JUVENTUD (CMJ)
Diana García
SE PERFILAN CANDIDATOS A LA ALCALDIA DE BARBOSA
COMUNIDAD TERAPEUTICA "VIVE"
“Barboseño hala barboseño”
Imagen


JULIO CARVAJAL GIL
Nació en Barbosa el día 23 de marzo de 1918. Abogado, escritor y educador, autor de los libros “huyendo por Honor” y “El Enigma frente al ser” Es fundador de la Asociación de Institutores de Antioquia (ADIDA) y del Instituto Técnico Comercial INTECO.
PASCULA MUÑOZ
Hija de don José Gabriel Ignacio Muñoz y doña María Castrillón Contrajo matrimonio en la primera mitad del siglo XIX con el noble caballero Miguel Crisanto Fernández de Córdoba de sangre prócera e ilustre descendiente de don Gonzalo Fernández de Córdoba, gran capitán y famoso guerrero de sangre castellana. Esta dama era prima hermana del ilustre prócer y sabio Francisco Antonio Zea. Tuvo doña Pascuala Seis hijos: Salvador, Mercedes y José María son algunos que encontré en los archivos. Esta matrona supo poner en el corazón de los futuros héroes, la semilla de un patriotismo que tan buena cosecha de laureles debía rendir a la Patria. Esta madre se tornó tremendamente fuerte cuando surgieron en ella, con todo vigor, los ideales de la Patria, y por todo ello pasó a la posteridad aureolada con el laurel de gloria de nuestras heroínas. En 1805 se trasladan a Rionegro en busca de una educación más adecuada para sus hijos
DON PEPE SIERRA
José María Sierra o es más conocido como Don Pepe Sierra, nació en 1848 en una población situada al norte de Medellín llamada Girardota, cuna de agricultores, negociantes, galleros, chalanes.

Aunque fue con una educación incipiente, ya que no pasa más que de la suma y de la resta, pero esto no fue un impedimento para adquirir una fortuna deseable, la cual empezó a cumularla en su juventud cuando trabajaba en el campo criando ganado, sembrando caña y fabricando panela; y la acumulo sus millones moviéndose en varios frentes de actividades económicas, su apoyo lo constituyo la adquisición y especulación de tierras, tanto rurales como alrededores de Bogotá; ganadería, el remate de rentas oficiales y su papel de banquero y financiador del gobierno. Comenzó su actividad económica a muy temprana edad, a los 14 años poseía su primera parcela donde araba de día y de noche, exigiendo el mayor rendimiento de estas, los fines de semanas subía a tierras frías con la panela sacada de la producción en Girardota porque tenia un mejor precio en el mercado y en esos lugares adquiría papa a bajo precio para después venderla en mejor valor en su región.

Se caso a los veinte años con Zoraida, la ahijada de su protector Don Jorge ya que este le permitió trabajar en sus tierras a libre disposición desde muy joven dándole este el dinero necesario para la inversión de las tierras para hacerlas producir de la mejor manera posible, con el que vivió desde el día que contrajo matrimonio Don Pepe Sierra hasta la muerte de de Don Jorge; el cual le dejo su parcela y trabajo sus primeros años de su vida; a los veintiocho tenia varios hijos naturales y cuatro legítimos.

Hay que tener en cuenta que Don Pepe Sierra se acoplo y tomo el nuevo sistema de fabricación que se estaban incorporando en su época; ya que cuando el comenzó a manipular la panela, la elaboración de panela en Antioquia se estaba procesando con la primera etapa de producción de panela, llamada de sangre la cual era más rustica, era el que poseía Don Evaristo (el padre de Pepe Sierra) donde aprendió el oficio y Don Jorge donde lo perfeccionó. Introdujo a su hacienda, la segunda etapa, la denominada hidráulica al observar que esta le obtendría tener mayores utilidades a menores costos aunque la inversión inicial fuera mayor, la cual puso a funcionar en menos de un año; al ser esta incorporación de este nuevo método observo un aumento de su producción ya que ahora era en serie y abría su porvenir al poseer una elaboración mas técnica al ser esta mas constante, permanente y económica.

Poseía un ímpetu de adquirir tierras aledañas o colindantes a las suyas, para extender los cultivos y su preocupación por la productividad del trapiche a la incorporación de la rueda hidráulica. El "vicio cañero", como lo denominada Pepe Sierra, no lo abandono a lo largo de su vida, aunque tuviese otros negocios o tuviese un capital sólido, si no que por lo contrario lo llevó a lo largo de su vida de negocios a comprar tierras en las montañas de Santa Rosa y en el Cauca, estas ultimas junto con sus hermanos, las cuales nunca conoció.

En 1886 se fue a vivir a Medellín donde adquirió renombre como negociante creativo y habilidoso; allí fundo varias sociedades como caso de Sierra Jaramillo & Cía., Sierra Vásquez & Cía., Sierra & Cía., Sierra Mejía & Cía.; la primera de ellas fue la llamada o la reconocida como "La Cuarta Compañía", dedicada a la cría de ganado y la siembra de cañalizales para obtener sus fábricas de aguardiente, adquirió tierras por remates judiciales, alcanzo en algún momento ser dueña de los ganados que pastaban en las propiedades de Pepe Sierra, en la región antioqueña de Barbosa y Girardota. Cuando había sobre producción de los alambiques organizaba fiestas para curas y alcaldes.

Por 1888 realizo su primer viaje a Bogotá, donde se inicio apostador y gallero de San Victorino, termino ubicándose en la calle Real. Llego ser dueño maupritario de sierras y ganados de la Sabana. La conquista de la Sabana de Bogotá la comenzó con el remate de la renta de ganado y el cuero de Cundinamarca. Aprovecho la coyuntura económica del país en aquella época, caracterizada por la permanente crisis, ya que el se convirtió en el principal rematados y prestamistas a nivel nacional, con base en un simple sistema administrativo de negocios.

Extendió el negocio del aguardiente en el Valle del Cauca; en la haciendo san José de Pálmier y otras. En Cali y Yumbo creó uno de los imperios agroindustriales mas importantes de la esa región, comparables sólo con los de la familia Edder. La siempre tecnificada de la caña y maquinaria "Egrot" produjeron el mejor licor del país por muchos años.

En asuntos de negocios, desplegada un frío calculo capitalista, sin poner atención a razones diferentes que no fueran destinadas al lucro; ya que era un negociante implacable y no tenia ninguna consideración con sus contendores. En la realización de sus negocios colocaba en practica uno de los dos procedimientos de combate según el caso, el primero, el maceración, de lento desarrollo, este lo utilizada cuando no querría perder totalmente un negocio y estudiaba mas detalladamente como era su víctima; el segundo, es el terrorista, que es a corto plazo y la empleada con frecuencia cuando quería definir alguna situación, la aplicaba cuando le notaba la debilidad del contrincante.

Hay que tener en cuenta que fue uno de los empresarios que participo en la construcción del ferrocarril nacional debido que financio una de las etapas de los ferrocarriles, de igual modo fundador del Banco de Sucre, el Banco Central y de la Compañía del Hielo en Panamá, ya que aprovecho las inclemencias del clima que afectaban en Panamá, para establecer un monopolio de hielo.

Al final de sus días, fue atacado por la crisis nerviosa y una fuerte arteriosclerosis, Pepe Sierra a su muerte 1921 en Medellín, el muestra en su testamento que estaba muy consciente de las necesidades del pueblo colombiano, ya que deja parte de su patrimonio para realizar diferentes donaciones al estado, una de ellas fue la donación del Hospital de San Vicente de Medellín, el cual lleva el nombre de su hijo; en Bogotá fue la donación del Hospital San José, por ser de origen humilde sabias de las necesidades primordiales de las clases menos favorecidas en el país.

Hay que tener presente que Pepe Sierra, según el autor del libro, Bernardo Jaramillo Sierra; plantea tres puntos que realizo y acumuló su fortuna, la primera fue la creación o el amasó de su fortuna en el campo; la siguiente o segunda etapa, es la consolidación de remates; y por ultimo aspecto se encuentre la inversión en bienes de finca raíz.

Según diversos testimonios y autores, dicen que llegó a ser uno de los hombre más acaudalados del país, ya que financio al gobierno nacional su bancarrota a finales de la década de 1890, y una nota necrológica calculan que su fortuna se aproximada a la suma que estados Unidos pago por Panamá; Bernardo Jaramillo Sierra, su biógrafo, estima que al morir sus bienes ascendían a 15 millones de pesos. Al morir se presento una competencia entre Medellín y Bogotá, sobre el lugar en qué lugar debería radicarse el juicio mortuorio, la justicia falló que se radicase el juicio en Bogotá.

Don Pepe Sierra, siempre tuvo claro que en la economía de Colombia, en el lugar que obtendría una buena rentabilidad del capital era invertir en los bienes de finca raíz como lotes de terrenos y con el ganado que pastada en ellos.

En conclusión Pepe Sierra es un modelo antioqueño, que gracias por meritos propios como esfuerzo, dedicación y ahorro, logro la formación de una fortuna de una gran cuantía, obtenida de su diversificación en las distintas áreas de negocios y su habilidad de visión a futuro a largo plazo; claro ejemplo de ello es la percepción que tenia de la avenida séptima, ya que decía que cruzada desde la Plaza de Bolívar hasta el Puente del Común, aunque en esa época no fuese así; otro punto de anotar es que el nunca olvido sus origen de campesino antioqueño, por lo que dio parte de su capital después de su muerte para la creación de hospitales.
ALEJANDRO ECHAVARRÍA ISAZA
Don Alejandro Echavarría Isaza, nace el 1 de julio de 1859, del matrimonio de don Rudesindo Echavarría Muñoz y doña Rosa Isaza Pérez. A la edad de cuatro años sus padres decidieron vivir en Medellín y a los 14 años de edad entró a la Escuela de Artes y Oficios; allí estudió artes prácticas y allá aprendió carpintería, su padre murió cuando solo tenía 17 años y se fue a trabajar con su hermano en el negocio establecido fundador por su padre con el nombre de Rudesindo Echavarría e Hijos. Se casó el 15 de octubre de 1852 con doña Ana Josefina Misas Eusse. El 22 de octubre de 1907 fue constituida la Compañía Colombiana de Tejidos S.A “ COLTEJER”, además fundó la primera empresa de luz eléctrica que existió en Medellín, de los hospitales de San Vicente de Paúl de Barbosa y Medellín. Tuvo parte en la primera compañía de aviación, en la cual su hijo Guillermo estuvo al frente de ésta empresa como gerente. Fue además uno de los fundadores del Banco Alemán Antioqueño, en octubre de 1912 después de la guerra tomó el nombre de Banco Comercial Antioqueño, hoy Banco Santander. El 20 de junio de 1919 la Sociedad de Mejoras Públicas, le adjudicó la medalla de civismo como homenaje a sus esfuerzos por el progreso de la ciudad. Su muerte se produce el 16 de noviembre de 1928. En 1999 es condecorado como el Antioqueño del Siglo XX en el área de industrial antiguo.
ELVIA GUTIÉRREZ ISAZA

Nació en Barbosa en diciembre de 1916 y murió en Medellín en 1985, historiadora y escritora autora de los libros “Florilegio Bolivariano”, “Historia Heroica de las mujeres próceres de Colombia” “Diccionario de Mujeres célebres de América “ “América y Simón Bolívar”. Primera mujer en integrar la Academia de Historia de Antioquia. Autora de la letra del himno a Barbosa.
Horacio Gil Ochoa
Nació en Barbosa, Antioquia en 1930. Realizó varios cursos de especialización fotográfica y desde mediados de los años 50 se dedicó al reporterismo deportivo, y particularmente al ciclismo. Desde esos años fue periodista gráfico para los más importantes diarios y revistas del país:
El Colombiano, El Tiempo, Occidente, El Periódico, Mundo Ciclístico, Deporte Gráfico, Nuevo Estadio, Vea Deportes, El Diario, El Correo, entre otros. Como enviado especial de esos medios participó en 20 Vueltas a Colombia, 4 Vueltas a México, la Vuelta a Guatemala, la Vuelta al Táchira, el Tour de l'Avenir, la Dauphiné Liberé, el Clásico Guillermo Tell, Campeonatos Mundiales de Ciclismo en diversos países, Juegos Panamericanos, Centroamericanos y Olímpicos de México. Durante las Vueltas a Colombia sostuvo una columna titulada "Visor" donde registraba aspectos destacados de las carreras y curiosas anécdotas.

Al margen de su actividad como periodista deportivo, Horacio Gil Ochoa también ocupó lugar especial entre los fotógrafos de la actividad social, política y empresarial de la ciudad. El Fondo de Horacio Gil Ochoa en el Archivo Fotográfico de la Biblioteca Pública Piloto de Medellín recoge 45 años de actividad constante, y sus materiales se calculan en un número de 350.000 negativos.

Víctor Bustamante
Víctor Bustamante. Nació en Barbosa (Colombia) en 1954. Economista de la Universidad de Medellín. Ha sido colaborador de El Imaginario del periódico El Mundo de Medellín, de La Nación de Buenos Aires, de las revistas Interregno, Susurros, Universidad de Antioquia, Universidad Nacional, Kinetoscopio, El escribidor, Balvanera, Oxigen, Portal de Poesía de España y Vapores Deliciosos de Argentina. Director de la revista Babel, Los Papeles de Babel y del periódico escolar El Pájaro Picón. Autor de: Luis Tejada: una Crónica para el Cronista (1994); Noticias de Pedro II, El Papa de Barbosa (1995); Amábamos tanto la Revolución (1999); Historia del Estadio (2001).

NICOLAS GAVIRIA ECHAVARRIA
Nace en 1898 Nicolás Gaviria Echavarría, historiador, catedrático y presidente de la academia Colombiana de Historia. Su aporte a la educación no solo del departamento, sino del país, puede calificarse de invaluable, sí se tiene en cuenta las numerosas acciones y avances en que en esta materia logró desde sus cargos académicos y públicos.

Realizó sus estudios en la escuela normal de institutores de Medellín y obtuvo el diploma superior del magisterio en 1916.

Fue profesor y director de los más prestigiosos colegios de Medellín y de varias ciudades del Departamento. En educación primaria, estuvo en los municipios de Rionegro, Jericó, La Trinidad, Angostura, Cañas Gordas, Frontino, Santa Fe de Antioquia y Sopetran.

En educación secundaria fue fundador y director del Liceo, que lleva su nombre, de Cañas Gordas, director del colegio de Sonsón, director general del liceo Antioqueño de la Universidad de Antioquia; rector del instituto nocturno de bachillerato de la Universidad de Antioquia, rector de la normal de varones de Medellín y fundador y director del instituto colombiano de la ciudad de Medellín.

En la educación superior, fue fundador y primer decano de la facultad de ciencias de la educación de la Universidad de Antioquia, profesor de filosofía e historia e la facultad de educación en las Universidades de Antioquia y Bolivariana, y profesor de castellano de las facultades de ingeniería y agronomía en la Nacional.

Así mismo, fue director nacional de enseñanza secundaria, visitador escolar del departamento de Antioquia y asesor del ministerio de Educación, donde presentó la reforma al plan de estudios y programas de la enseñanza primaria, urbana, rural y normalista, conocido como el "Plan Gaviria", cuya aplicación se empezó en la ciudad de Medellín. A partir de allí se empezaron los programas especiales dirigidos a los niños campesinos con el fin de capacitarlos en actividades acordes a su medio.

Don Nicolás también se desempeñó como diputado a la Asamblea de Antioquia, en donde estuvo por 16 años. Desde este cargo presentó numerosas ordenanzas, entre las que se destacan la creación de los liceos departamentales de Antioquia; la reforma de las categorías regulares del magisterio, consistente en fijar las categorías de acuerdo con los estudios profesionales del maestro, su tiempo de servicio y eficacia en su ejercicio. Así mismo, la creación de las escuelas normales rurales, fue otra ordenanza, sin embargo, el gobierno departamental no lo aplicó por incapacidad económica para sostenerlas. Otra de las ordenanzas importantes, y por la que tuvo que enfrentar fuertes debates por sus opositores, fue la de otorgar prestaciones sociales al magisterio.

Desde el Congreso de la República, como representante a la Cámara en donde estuvo por cuatro años, también hizo importantes aportes. De su permanencia allí se resalta las mejoras de las pensiones nacionales de jubilación de los maestros y de la defensa del proyecto de “La Ley Orgánica de Educación”, que sí bien fue aprobada por la Comisión V, no pudo tener segundo debate por la agitación política de la época (1947).

A lo largo de su trayectoria, don Nicolás llegó a escribir más de 15 libros didácticos, entre ellos: Diccionario gramatical y de corrección del lenguaje; Historia de América, compendio de la historia universal; Compendio de la Historia de Colombia y Educación Cívica Tres tomos de la historia de la Cultura; filosofía e historia de la Educación; Ortografía Pedagógica Moderna; Historia de América; Edad Moderna y Contemporánea, Roma y Edad Media; y Los Primitivos, Oriente y Grecia.

Por todos sus méritos se le designó, entre otros, los títulos de miembro honorario de la Academia colombiana de Educación; miembro correspondiente de la Academia Antioqueña de Historia de Santa Fe de Antioquia, y maestro de grado superior de la normal de varones de Medellín.

De igual forma, recibió la Cruz de Boyacá, en el grado de comendador, de las manos del presidente de la República, Guillermo León Valencia y la Estrella de Antioquia, en grado de oro, el magisterio Antioqueño. Murió en Medellín en 1984.

En 1999 es condecorado como el Antioqueño del siglo XX en el área de las letras; evento realizado por la Cámara de Comercio de Medellín, el periódico El Colombiano y el periódico El Mundo. Este premio fue recibido por su hijo el monseñor Nicolás Gaviria. (11) Los Antioqueños del Milenio. Periódico El Colombiano. Medellín 1999.
 
Escríbeme cafeinternetsd@galeon.com
Para más información